Corea del Sur planea reducir a 50% para 2035 la proporción de sus importaciones de crudo provenientes de Medio Oriente, informó Reuters el 23 de septiembre. La región representó alrededor de 70% de sus importaciones de crudo en 2025.

El gobierno también planea aumentar las reservas de crudo en aproximadamente 20 millones de barriles para 2030 y mantener por debajo de 30% la proporción de gas importado desde Medio Oriente.

Las metas forman parte de una estrategia de seguridad energética y requerirán cambios en abastecimiento, contratos e infraestructura durante varios años.